Bitcoin convertido en cobertura por la guerra comercial EE. UU. vs China

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    Broker honesto!

Xtrader BinOption

La Mejor Comunidad de Traders

Bitcoin convertido en “cobertura” por la guerra comercial EE. UU. vs China

Cuando el yuan se desliza, Bitcoin sube. Si bien no es una regla de hierro, esa relación inversa entre la moneda de China y la criptomoneda dominante del mundo se ha mantenido fiel durante gran parte del año pasado, y recientemente alcanzó su nivel más fuerte registrado, según un análisis de Bloomberg de los últimos 30 días correlación entre las dos monedas.

El fortalecimiento de la relación entre un yuan relativamente más débil y Bitcoin relativamente más fuerte sugiere que el BTC está siendo utilizado como cobertura (es decir, protección) durante una guerra comercial que podría ejercer un gran peaje en la economía china. También ilustra la amplia aceptación de los inversores de las criptomonedas, a pesar de ser vehículos de inversión relativamente nuevos y no regulados que los hace sujetos a fraude y peleas de volatilidad.

Qué significa esto para los inversores

El Bitcoin se está utilizando como un refugio seguro en medio de la incertidumbre económica, ya que la guerra comercial con Estados Unidos pesa sobre el crecimiento económico de China no es una teoría inverosímil, según el Dr. Garrick Hileman, investigador de la London School of Economics y Blockchain.com director de investigación.

“Hay pruebas corroborantes de esto, en que la gente en Asia estaba pagando más por Bitcoin que en otros lugares cuando cayó el yuan“, dijo. “Se puede ver en el precio premium pagado a veces por Bitcoin en intercambios como Huobi que principalmente atienden a los chinos.”

La correlación negativa entre las dos monedas se hizo cada vez más evidente en la primavera cuando alcanzó su último pico alrededor de -0.58 (una lectura de -1.0 representa una correlación inversa perfecta). A finales de agosto, esa relación inversa alcanzó su reciente récord de alrededor de -0,67, según Bloomberg.

El momento del aumento de la correlación negativa en mayo parece haber coincidido con el anuncio de la administración Trump de aumentar los aranceles del 10 al 25 por ciento sobre los bienes chinos por valor de 200.000 millones de dólares. China tomó represalias pocos días después con un anuncio de sus propias alzas arancelarias.

Durante el mes de agosto, ambos países se involucraron en hostilidades comerciales con diversas amenazas y retóricas, incluyendo a Estados Unidos quien propuso que China es un “manipulador de divisas” por dejar que el yuan se hundiera a su nivel más bajo en 11 años. A finales de agosto, se intercambiaron anuncios de aranceles de Toma y Daca (“esto, por esto”), precipitando el reciente pico en la relación inversa entre la moneda de China y Bitcoin.

Mirando hacia adelante. Futuro del BTC

Si bien tanto la guerra comercial como la desaceleración de la economía china parecen estar llevando a los inversores a volcar yuanes a favor de Bitcoin, hay otro factor que impulsa el fenómeno: la creciente legitimidad entre los inversores de criptomonedas digitales. En julio, un fallo de un tribunal local en China declaró que Bitcoin era un activo virtual para ser protegido por las leyes chinas. Es la primera vez que un tribunal local llega a tal fallo, según Bloomberg.

Te puede interesar:

¿Qué es un oscilador estocástico? Un oscilador estocástico es un indicador de impulso que compara…

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    Broker honesto!

China y EE UU intentan rebajar la tensión en su guerra comercial

Trump anuncia que las conversaciones continúan y califica a Xi Jinping de «gran líder»

Tras la nueva escalada en la guerra comercial entre China y Estados Unidos, ambas partes han optado por intentar rebajar la tensión, al menos en sus declaraciones públicas, y tender la mano al diálogo. Desde Biarritz (Francia), donde participa en la cumbre del G7, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha reducido el tono de sus pirotécnicas declaraciones del fin de semana y ha asegurado que China ha expresado su deseo de retomar las conversaciones bilaterales, previstas el próximo lunes. El vice primer ministro chino Liu He, jefe de la delegación de su país en esas negociaciones, ha subrayado por su parte que una escalada “sería perjudicial para todos” y ha instado a una “negociación reposada”.

MÁS INFORMACIÓN

“Nos han llamado y empezaremos a negociar en breve, y veremos qué ocurre”, ha dicho Trump este lunes en Biarritz. El republicano describió a su homólogo chino, Xi Jinping, como “un gran líder” y añadió que “una de las razones por las que China es un gran país es que entiende cómo funciona la vida”.

El acuerdo que podrían alcanzar ambos países “será magnífico para EE UU y será magnífico para el mundo”, ha añadido Trump.

Todo un contraste después de que el pasado viernes, en una serie de tuits incendiarios, se preguntara si el presidente chino era el peor enemigo de Estados Unidos, anunciara una subida de aranceles aún mayor de la prevista hasta entonces a bienes chinos (de cinco puntos más), y ordenara a las empresas de su país buscar alternativas a China como lugar de fabricación de sus productos.

El domingo, en la segunda jornada de la cumbre, sembró la confusión al afirmar que albergaba dudas sobre la escalada de la guerra comercial. Una portavoz precisó después que las dudas no eran sobre si dar marcha atrás en la escalada, sino sobre la necesidad de intensificar aún más la subida de aranceles.

El aparente giro en la actitud de Trump ha hecho que también Pekín opte por mostrarse más conciliador. Si el fin de semana el Ministerio de Comercio advertía de que Estados Unidos pagaría “las consecuencias” si no “corrigiese sus errores”, en un congreso en Chongqing, en el centro del país, Liu subrayaba que China “se opone tajantemente a una escalada en la guerra comercial”. “No beneficiaría ni a China ni Estados Unidos, ni al resto del mundo”, subrayó.

Las incendiarias declaraciones de Trump el viernes habían llegado después de que Pekín anunciara nuevos aranceles del 5% y el 10% a productos estadounidenses por valor de 75.000 millones de dólares (67.500 millones de euros) y la aplicación de otros de hasta el 25% a los automóviles de EE UU, a los que había dejado exentos previamente como muestra de buena voluntad. A su vez, la iniciativa de Pekín era la respuesta a la decisión de Washington este agosto de aumentar el gravamen sobre cerca de 300.000 millones de dólares de sus compras a China.

En su rueda de prensa diaria, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino no confirmó si, como ha afirmado Trump, el domingo se había producido una llamada entre los equipos negociadores. Pero el portavoz Geng Shuang sí insistió en que es necesario que los dos países resuelvan sus diferencias mediante el diálogo.

Si la disputa no consiguiera resolverse y Estados Unidos continúa adelante con sus amenazas de nuevos aranceles y salida de empresas de China, “Pekín seguirá tomando medidas para proteger nuestros derechos e intereses legítimos”, subrayó Geng. El portavoz también matizó que, en caso de completarse un divorcio comercial y tecnológico entre las dos potencias, China “tiene un amplio margen de maniobra” y puede cubrir el hueco que deje Estados Unidos con otros mercados. “La separación no es una buena manera de aliviar los tensiones”, agregó.

Mientras tanto, y entre los temores a una agudización del enfrentamiento, el yuan ha respondido este lunes al horizonte de nuevos aranceles con un fuerte descenso, y su cotización ha tocado su cota más baja en once años frente al dólar. En el mercado offshore llegaba a ofrecerse a 7,187 yuanes por dólar antes de recuperarse hasta los 7,162 tras los comentarios más moderados de Trump; en el onshore retrocedía a los 7,150, su valor más bajo desde 2008.

Debido a las excepcionales circunstancias, EL PAÍS está ofreciendo gratuitamente todos sus contenidos digitales. La información relativa al coronavirus seguirá en abierto mientras persista la gravedad de la crisis. Decenas de periodistas trabajan sin descanso para llevarte la cobertura más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público.

Si quieres apoyar nuestro periodismo puedes hacerlo aquí por 1 euro el primer mes (a partir de junio 10 euros).

China y EE UU se enzarzan en una cruenta batalla por las tierras raras

El control de estos metales, esenciales en el mundo tecnológico, se ha convertido en objeto de disputa entre las dos grandes potencias del mundo

Hay que bucear un poco en la tabla periódica para encontrarlas. Gadolinio, lantano, samario, europio, terbio… Son 17, se las conoce como tierras raras y son famosas por ser buenas conductoras de electricidad. La vida moderna no sería lo mismo sin ellas. Están en los móviles, tabletas y ordenadores. Pero también en las cámaras fotográficas, aerogeneradores, bombillas de bajo consumo y en algunas aplicaciones militares como en las gafas de visión nocturna o en las armas de precisión (guiadas por láser o satélite). Por esa razón se han convertido en la joya de la corona de las dos grandes potencias del planeta. China —el líder en producción desde hace más de tres décadas y con las mayores reservas del mundo— lucha por mantener su posición en el mercado, mientras que Estados Unidos —que acaba de volver a la palestra— busca la autosuficiencia, pues el 80% del consumo de estos elementos procede del gigante asiático.

EE UU ha pisado el acelerador. Impulsa a marchas forzadas el desarrollo de una industria, al mismo tiempo que diversifica sus fuentes. Su hambre por estos metales lo ha llevado a desplegar en su territorio drones y otras tecnologías que ayuden a localizar posibles reservas, según reveló la agencia Bloomberg. De igual forma, Washington ha acordado con Canadá y Australia el despliegue de proyectos en conjunto que están enfocados en el refinado de estos materiales. Además, busca fondos federales para reforzar el sector. “Ha retomado la actividad…, pero le tomará tiempo competir con China”, afirma David Merriman, experto en metales en la consultora Roskill. El primer paso ya lo dio el año pasado: la producción de tierras raras en EE UU aumentó un 44% y el país pasó de la cuarta a la segunda posición en la tabla mundial con un 12% del mercado, una cuota muy lejana a la china, que llega al 63%, de acuerdo con las cifras del Servicio Geológico de EE UU. El salto no es casual. Su principal y única mina de tierras raras, ubicada en California, ha resurgido de sus cenizas.

Tras años de cierres y aperturas intermitentes, la Mountain Pass —que hasta finales de los ochenta era el mayor suministrador mundial de metales raros— retomó operaciones en 2020 gracias a un acuerdo de inversores en el que ha participado la china Shenghe Resources, una de las principales compañías del sector. “EE UU no se siente cómodo con el dominio que tiene China”, dice Chris Berry, fundador de House Mountain Partners, una consultora de materias primas con sede en Nueva York. Su malestar se ha evidenciado cuando el gigante asiático, en medio de una guerra comercial, amenazó con paralizar las exportaciones de tierras raras. “Estos elementos se han convertido en una herramienta geopolítica”, dice un análisis de Roskill. Para EE UU son de suma importancia a tal grado que han sido catalogadas como “imprescindibles para la seguridad nacional y económica”.

Por ese motivo, estos metales fueron una baza en la primera fase del acuerdo comercial, en la que China se ha comprometido a comprar a EE UU dos tipos de tierras raras: escandio e itrio, usadas en aplicaciones de defensa, en la aeronáutica y en la fabricación de televisores. El movimiento es estratégico y dará frutos a la incipiente industria estadounidense, pero no de forma inmediata. “EE UU piensa en el futuro, porque ahora la producción de estos dos metales es minúscula”, afirma Juan Diego Rodríguez-Blanco, profesor de nanomineralogía en el Trinity College de Dublín. Para algunos analistas, la autosuficiencia podría estar a la vuelta de la esquina. “[Quizás] en siete o diez años pueda conseguirlo”, estima Eugene Gholz, profesor de ciencias políticas y experto en seguridad nacional en la Universidad de Notre Dame (Indiana).

Gigante asiático

China comenzó a extraer cantidades importantes de tierras raras en los años ochenta del siglo pasado. Durante la década siguiente ya controlaba el 28% de la producción, por detrás de EE UU, que copaba el 38%. Después, el gigante asiático fortaleció su posición al vender los metales por debajo del precio de otras empresas. La Mountain Pass y muchas otras minas en todo el mundo no pudieron competir y echaron el cierre. Entre 2008 y 2020, Pekín llegó a controlar alrededor del 95% del mercado, según las cifras del Servicio Geológico de EE UU. Sin embargo, su hegemonía extractiva se ha visto menguada en los últimos años a pesar de que su producción ha crecido de manera constante desde 2020. Ello se debe a la aparición de diversos jugadores (EE UU, Australia, Myanmar, entre otros) que quieren un trozo del pastel.

El poderío de la potencia emergente es difícil de abatir, pues controla el proceso de refinación. “Una gran cantidad de la propiedad intelectual en torno al procesamiento de tierras raras está en manos chinas. Este tipo de conocimiento es inevaluable”, explica Berry. China ha mantenido su posición porque, además de ser el mayor productor mundial de tierras raras (con solo seis compañías), también es el primer consumidor, por delante de Japón y EE UU.

Ese estatus se ha mantenido a pesar de que la extracción se ha visto afectada por la introducción de una legislación medioambiental que ha puesto freno a la actividad en las provincias del sur. “China creció tanto en sofisticación que se convirtió en una superpotencia”, asegura Ei Sun Oh, experto del Instituto de Asuntos Internacionales de Singapur. Hoy, el mayor riesgo es el brote de coronavirus que ha paralizado la actividad industrial. El Global Times — el periódico insignia del Partido Comunista Chino— afirma que las empresas del sector ubicadas en la localidad de Ganzhou (donde se procesan cerca del 70% de los metales raros que se usan en el mundo) estaban trabajando a principios de febrero a un 20% de su capacidad a causa del brote, lo cual afectaría las exportaciones hacia EE UU, Japón y Europa.

Groenlandia

The Wall Street Journal publicó el pasado agosto lo que pudo haber sido una tomadura de pelo: “El presidente Trump contempla una nueva compra de bienes raíces: Groenlandia”. Pero no fue así. Su intención resultó real y, a pesar de las críticas, no es cualquier ocurrencia. La isla (región autónoma de Dinamarca) es una rica fuente de materias primas, sobre todo de tierras raras. Allí se desarrolla el proyecto Kvanefjeld —liderado por la australiana Greenland Minerals, donde la china Shenghe Resources tiene participación—, que en el futuro pretende suministrar entre un 20% y 30% de la demanda global de esos metales. El sueño de Trump tiene un raro trasfondo.

Debido a las excepcionales circunstancias, EL PAÍS está ofreciendo gratuitamente todos sus contenidos digitales. La información relativa al coronavirus seguirá en abierto mientras persista la gravedad de la crisis.

Decenas de periodistas trabajan sin descanso por llevarte la cobertura más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo puedes hacerlo aquí por 1 Euro el primer mes (a partir de junio 10 euros). Suscríbete a los hechos.

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    Broker honesto!

¿Cuánto puede ganar en opciones binarias?
Deja un comentario

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: